Gastronomía
Platos fuertes
1.- Barbacoa envuelta en hojas verdes
La barbacoa envuelta en hojas vegetales, se cocía en un hoyo bajo el suelo, cubierta de tierra, se elaboraba principalmente en los grandes banquetes de festividades y en rituales funerarios. La forma en que actualmente se prepara la barbacoa no ha cambiado, esta técnica de cocción aún continua en Villa del Carbón, haciendo que la elaboración de este platillo tenga el mismo sabor al que degustaban los emperadores mexicas y gente de la nobleza.
La preparación de este platillo prehispánico, comienza con el sacrificio del animal, la recolección de pencas de maguey, hojas de olor, verduras, y por supuesto la leña para calentar el horno. Su elaboración lleva más de 24 horas, ya que hay que dejar reposar la carne un día antes, echarle lumbre al hoyo de barbacoa durante 8 horas, para que haga braza y la carne logre una cocción uniforme, picar a mano la verdura para el consomé y salar adecuadamente la carne.
2.- Hongos con carne en chile
Los hongos son organismos heterotróficos, es decir, que transforman compuestos orgánicos en su alimento por medio de la absorción. Dado que tienen características propias que los distinguen de plantas y animales, son clasificados en un reino aparte, el reino Fungi.
Los hongos se han caracterizado por ser alimentos con alto valor nutrimental, ya que son fuente de fibra, proteína, vitaminas y minerales.
Alrededor de una quinta a una tercera parte de su peso es proteína, que si bien no reemplaza la proteína de la carne, se puede complementar con otras fuentes de proteína vegetal, como las leguminosas y sustituir a la carne en personas que así lo desean.
Los hongos en general contienen vitaminas, como las del complejo B (niacina y tiamina, riboflavina y ácido fólico) y minerales como el potasio, fósforo y calcio.
3.- Mole de guajolote
La historia del mole se remonta a la época precolombina. Se narra que los aztecas preparaban para los grandes señores un platillo complejo llamado "mulli", que significa potaje o mezcla. El plato empleaba en sus primeras versiones carne de guajolote (pavo) y chocolate. Hay varias versiones sobre el origen del mole como lo conocemos actualmente.
Una de las versiones cuenta que el mole Poblano (cuya receta original utilizaba cerca de un centenar de ingredientes), es que fue creado en Puebla de los Ángeles en el siglo XVII por Sor Andrea de la Asunción, monja dominica del convento de Santa Rosa, con motivo de una celebración.
Cuenta otra leyenda, que en una ocasión Juan de Palafox, virrey de la Nueva España y arzobispo de Puebla, visitó su diócesis y se le ofreció un banquete. El cocinero principal de dicho banquete era fray Pascual, que se vieron especialmente nerviosos de cocinarle al virrey, esto lo llevó a reprender a todos sus ayudantes debido al desorden que tenían en la cocina. El mismo Pascual comenzó a juntar y amontonar todos los ingredientes para guardarlos y acabar con el desorden pero mientras lo hacía tropezó y los ingredientes cayeron dentro de una cazuela en la que se estaban cocinando dos guajolotes (pavos). Así fue como todos los ingredientes se cocinaron juntos y los guajolotes quedaron dentro de la salsa que se conoce ahora como mole.
No obstante, lo seguro es que el mole no es producto de una casualidad, sino el resultado de un lento proceso culinario iniciado desde la época prehispánica y perfeccionado durante Colonia, cuando la cocina mexicana se enriqueció con elementos asiáticos y europeos.
Sopas
1.- Sopa de flor de calabaza
Estas deliciosas flores amarillas forman parte de nuestra gastronomía y también de la italiana. La calabaza es una cucurbitácea mesoamericana y era una parte esencial de la dieta cotidiana antes de la Conquista, estimando que se cultiva desde hace más de diez mil años. Su importa han encontrado representada en códices y en diferentes artes decorativas. Las flores se pueden comer tanto crudas como cocidas y se aprovechan tanto sus tallos como sus flores.
A pesar de que dichas flores no tienen aroma, su sabor sí es especial, y al combinarlas con epazote y sal se obtiene una mezcla deliciosa. Se emplean en sopas, quesadillas, cremas y otros platillos tradicionales de nuestro país.
2.- Ensalada de Girasol
Es una buena opción para un almuerzo o cena ligera. También puedes servirla como entrada en una reunión y es perfecta para compartir. Como siempre recomiendo que si llevarás tu ensalada a la escuela o el trabajo, agregues la vinagreta hasta el momento de comer.
La semilla de girasol es rica en vitamina E, un poderoso antioxidante. Su efecto antioxidante protege de diversas enfermedades, incluyendo cardiovasculares, algunos de cáncer y complicaciones por diabetes. Es un alimento muy completo al ofrecer vitaminas, minerales, fibra, proteína y grasas saludables.
3.- Ensalada de Nopal
El nopal es sin duda uno de los ingredientes más representativos de la cocina mexicana. De hecho, hay una expresión popular que dice "más mexicano que el nopal". Este dicho se usa debido a que el nopal es considerado un ícono de la identidad mexicana, un tal grado que aparece estampado en el Escudo Nacional.
Así que cuando se utiliza el nopal para preparar una ensalada, uno sabe que esa ensalada va a ser 100% mexicana. Esta ensalada, aparte de ser mexicana, es muy fresca y nutritiva, también está llena de colores y sabores por que se prepara con muchos ingredientes.
Esta ensalada no solo sirve como plato de entrada también puede ser muy buena guarnición de platos fuertes, como de una sabrosa carne asada o una arrachera.
Postres
1.- Dulces de tejocote
Preparación elaborada con tejocotes pelados y cocidos en una miel de azúcar o piloncillo, canela ya veces clavos. Es un postre tradicional muy común en los estados del centro del país. Se prepara especialmente en los últimos meses del año, cuando el fruto abunda. Este dulce está ligado a las fiestas del día de Muertos ya las celebraciones navideñas como las posadas.
2.- Tamales de Capulín
El capulín es un fruto pequeño muy popular en México desde la época prehispánica .
Pertenece a la familia de las cerezas y desde la época prehispánica se consume en diferentes regiones de México. Principalmente se come crudo o en mermelada, pero también existen recetas que lo incluyen, como los tamales de capulines, llamados “capultamal” originarios del Estado de México.
3.- Dulce de membrillo
El membrillo proviene de Cydon y de ahí su nombre científico: Cydonia oblongan.
Ya se conocía entre antiguos griegos y romanos y era considerado como el fruto del amor y la fecundidad . Por esta razón, todos los árboles del membrillo estaban consagrados a Afrodita , la diosa del amor.
Además, se ofrecía como regalo de bodas y debido a su agradable aroma, las novias griegas mordían un membrillo para perfumar su beso antes de entrar en la cámara nupcial “a fin de que el primer beso no fuera desagradable”.
A pesar de ser una fruta humilde, en la Edad Media el membrillo también fue apreciado, pues monarcas y aristócratas lo servían en banquetes y lujos gastronómicos para mostrar su grandeza.
Con la pulpa de este fruto se consigue el dulce de membrillo.
Bebidas
1.- Rompope tradicional
Indicaron que si bien les han pedido llevar su rompope a los grandes centros comerciales, aseguraron que si hacen eso perdería su esencia, “es un producto artesanal y por eso lo vendemos en casa, si lo llevamos a otro lado se pierde”, agregó doña Gloria.
Además, por sus ingredientes y su elaboración natural, el tepache contiene ciertos nutrientes que son buenos para el sistema digestivo e inmunológico.












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